martes, 27 de noviembre de 2007

RETIRO “VAJRA ARMOR” (Armadura o Blindaje Diamantino o Indestructible)

El Mantra Vajra Armor , Dorje Go-Drab en Tibetano, está entre las prácticas curativas más poderosas dentro del Budismo Tántrico. Preservada por largo tiempo como una práctica secreta, el Mantra Dorje Go-Drab ha sido practicado durante más de un milenio por los adeptos tántricos y los médicos Tibetanos como un método efectivo para el tratamiento de enfermedades, purificación de energías negativas, y protección contra el infortunio.


El Mantra Dorje Go-Drab fue introducido al Tibet por Padmasambhava en el siglo VIII, quien concentró en este mantra varias enseñanzas y prácticas de la antigua tradición Budista de la India. Después de enseñarlo a sus discípulos más cercanos en Tibet, ocultó estas enseñanzas en 124 lugares diferentes para que fueran luego descubiertos por los futuros “tertons” (halladores de tesoros) en concordancia con las profecías que dejó escritas.


Padmasambhava predijo que llegaría un tiempo en que habría una gran necesidad por este mantra, y para preservar la integridad de las enseñanzas y el linaje, ocultó versiones diferentes de esta práctica en lugares distintos para salvaguardarlos hasta que el futuro descubridor designado lo reintrodujera al mundo. En los pasados mil años se han revelado numerosos ciclos mayores de enseñanza del Mantra Dorje Go-Drab , incluyendo los de Dorje Lingpa, Mipham, Dudjom Lingpa, y Trak-t`hung Namkha`l Jigme. Estas enseñanzas esbozan un sendero vasto y profundo hacia la realización y eventualmente hacia la Budeidad a través de la práctica de la curación y el equilibrio entre los elementos constituyentes internos y externos.


Entre las profecías sobre el Mantra Dorje Go-Drab están las siguientes de Padmasambhava:
…“Cuando los seres se ocupen en la diez acciones torpes, carentes de virtud, ocasionando guerras y cometiendo atropellos inmensos, esta actividad negativa contaminará los elementos fuente y así dará oportunidades a los espíritus de hacerse más poderosos. En consecuencia, las estaciones se desquiciarán, las cosechas fallarán, el comportamiento climático ocasionará desastres, las enfermedades se multiplicarán año con año, y aún los mejores remedios dejarán de surtir efecto.


Los alimentos y plantas medicinales perderán su potencia, requiriéndose dosis más fuertes…en ese momento, este mantra, que será conocido como el Dorje Go-Drab (Armadura o Blindaje Diamantino o Indestructible),o “Ngak-Bum Dorje Go-Drab” –El Mantra que es la Fuente de los 100,000 Métodos-, será requerido para salvar a los seres sintientes de este inmenso sufrimiento.


Si depositas una confianza total en este mantra, y si recibes la transmisión de un auténtico preceptor de linaje, y practicas de acuerdo a los samayas, entonces este mantra curará, protegerá y prevendrá contra la enfermedad y las calamidades, reestablecerá el equilibrio con el medio ambiente, y, más importante, destruirá la causa de todo sufrimiento –la ignorancia, el apego, y la aversión.


Un Camino Poderoso hacia el Despertar


El Mantra Dorje Go-Drab no solo es un método curativo poderoso, sino también un camino profundo hacia el despertar, y que conduce en última instancia a la obtención del cuerpo arco iris. Este es uno de los pocos caminos que, junto con el P´howa, no requiere del Ngondro (con sus 500,000 acumulaciones) como un pre-requisito para ser practicado. Es de hecho un camino por su propio derecho, con muchos niveles y grados de maestría. Al transitar este camino a través de una serie de retiros cortos y la práctica continuada, uno purifica sistemáticamente a los cinco elementos dentro del propio cuerpo y obtiene así la capacidad de purificar el desequilibrio de los mismos elementos en otros. De esta manera se eliminan las enfermedades. Con un mayor entrenamiento el practicante corta a través de los cinco venenos de la ira, el deseo, la ignorancia, la envidia y la arrogancia, y en su lugar obtiene la capacidad de trabajar directamente con las esencias elementales del medio ambiente. Así es como uno llega a controlar el clima, incrementar la prosperidad, subyugar influencias perniciosas, y restaurar la paz y la armonía. En las etapas avanzadas del entrenamiento, uno logra control sobre las ocho clases de espíritus que viven por debajo, en, y sobre, de la tierra, evitando así el surgimiento y dispersión de enfermedades contagiosas, desastres naturales y la miseria. En las etapas finales de la práctica, los tres venenos mentales son transformados en los tres kayas (cuerpos de sabiduría), y los cinco venenos se transforman en las cinco sabidurías, convirtiéndose el propio cuerpo en el “cuerpo arco iris”.


Información General sobre el Programa de Entrenamiento


Aunque el Mantra Dorje Go-Drab es en realidad un camino hacia el despertar, este mantra es mayormente conocido por sus capacidades curativas. Pocos practicantes llegan alguna vez más allá de los niveles externos del entrenamiento y logran descubrir el verdadero potencial del mantra, y muy pocos lamas lo están enseñando. Lama Dawa Chhodak Rimpoché siente que ahora es el tiempo de atender las profecías de Padmasambhava, e introducir un curso de retiros de entrenamiento para que esta práctica profunda pueda traer beneficios en estos tiempos difíciles. Basado en los textos tántricos tradicionales, Lama Dawa ha diseñado este curso para que los practicantes puedan transitar de una manera sistemática a través de los niveles externos, internos, secretos y muy secretos, bajo la supervisión estrecha de un portador del linaje.


Lama Dawa Rimpoché ha mantenido conexiones estrechas con este mantra durante muchas vidas. En esta, recibió las transmisiones del linaje y el entrenamiento en el Dorje Go-Drab, de manos de su Mentor de Origen, de S.S. Dudjom Rimpoché, de S.S. Dilgo Khyentse Rimpoché, y del Taklung Kyabgon, Matrul Rimpoché, quien fuera también un médico afamado. Desde que comenzó a impartir enseñanzas en los EUA en 1989, Lama Dawa Rimpoché ha impartido numerosas veces los niveles externos del Mantra Dorje Go-Drab, y en el 2003, condujo el primer retiro colectivo de tres días.

Prerrequisitos para el Retiro del Mantra Dorje Go-Drab
Para poder participar en este entrenamiento, se debe efectuar la toma de Refugio y de los votos del Bodhisattva, generar devoción a Padmasambhava, y haber recibido una facultación sobre cualquier aspecto de Padmasambhava de manos de un preceptor de linaje calificado. Es ideal, aunque no indispensable haber tenido alguna experiencia en retiros demarcados o cerrados y en la recitación intensiva de mantras. Este entrenamiento se efectúa a la manera tradicional, sin concesiones. Se espera que los participantes se apeguen a los samayas de la práctica y el retiro tántricos, y deberán pasar una serie de pruebas antes de ser autorizados a progresar hacia el siguiente nivel y utilizar el mantra con otros.


Los estudiantes deben examinar su motivación y asegurarse de que su meta última es el uso de esta práctica para fines espirituales y no mundanos. Deben estar libres de cualquier expectativa de utilizar este entrenamiento para aumentar su fama, riqueza, o ganancia personal de cualquier tipo. Si se usa con la motivación correcta, esta práctica puede ser el vehículo para alcanzar el despertar a través del servicio de curar o sanar a otros. En este aspecto, es un camino perfecto para los practicantes del Dharma que estén involucrados con las profesiones terapéuticas.
El uso del Mantra para la Auto-Curación.


Además de usar el mantra como un camino hacia el despertar espiritual, este mantra es conocido por ser un método efectivo para sanar las propias enfermedades. En muchas situaciones, la consulta del espejo podrá indicar si es necesario aprender y practicar el mantra para la auto-curación. En este caso, todo lo que se necesita es asistir a un retiro para estar en capacidad de usar este mantra en sí mismo todos los días.


Explicación General sobre los Niveles de Entrenamiento


En general, los niveles de entrenamiento pueden ser entendidos en relación con las “Cuatro Actividades”: Pacificación, Enriquecimiento, Apoderamiento y Subyugación. Estos se dividen aún más en niveles externo, interno, secreto y muy secreto, los que también se dividen de acuerdo a los cinco elementos.


En los niveles “externos” del entrenamiento –que implican una serie de retiros de tres días en silencio, hay enseñanzas sobre la historia de Gurú Rimpoché y de esta práctica; enseñanzas sobre el linaje; enseñanzas y transmisión del Mantra, incluyendo el “lung” o transmisión oral, y el “wang” o facultación; enseñanzas en como recitar el mantra; las reglas y samayas del retiro, incluyendo el significado externo, interno y secreto de la demarcación o frontera; enseñanzas sobre el significado del mantra; enseñanzas sobre el origen de las enfermedades, incluyendo las ocho clases de espíritus que viven debajo, en, y sobre, de la tierra; instrucciones sobre como el mantra provee protección contra las causas menores y mayores de la enfermedad; instrucciones para usar el mantra en el tratamiento de la enfermedad; elaboración de agua bendecida para sanación y elaboración de “amuletos” sagrados.


Adicionalmente, cada estudiante recibirá instrucción y guía privada, directamente de Lama Dawa Rimpoché.


Al final de cada retiro los estudiantes pasarán por una serie de pruebas relacionadas con los elementos del agua, aire, fuego y tierra, y recibirán instrucciones adicionales de entrenamiento de Lama Dawa Rimpoché. Estos retiros serán repetidos hasta que sean solventadas las pruebas y Lama Dawa Rimpoché otorgue su autorización para progresar hacia el siguiente nivel.
Los niveles internos de entrenamiento implican retiros a oscuras de siete días adonde los estudiantes son sumergidos en la oscuridad total mientras se mantienen recitando el mantra. Estas son prácticas muy avanzadas en las que los estudiantes solo pueden embarcarse cuando han demostrado una purificación significativa y progreso a través de los niveles previos de entrenamiento. Estos retiros están relacionados con el movimiento de los planetas y los espíritus planetarios asociados con ellos (rahulas). Existen también una serie de pruebas a que son sometidos durante el retiro. Estos retiros requieren de una estrecha supervisión por parte del maestro preceptor del linaje, y por esa razón están limitados a solo unos pocos practicantes a la vez.


Los niveles secretos del entrenamiento incorporan la visualización de diversas “deidades” y las facultaciones correspondientes. Los retiros varían desde 3 hasta 30 días y requieren de la acumulación de un cierto número de mantras. Los estudiantes aprenden métodos para la utilización del Mantra Dorje Go-Drab de acuerdo al “Ley-Tsog” de Gurú Rimpoché. Se enseñan métodos para elaborar “amuletos” así como formas de extender la longevidad, métodos para incrementar la energía yang o de prosperidad, métodos para el control climático, la subyugación de espíritus, etc.

jueves, 15 de noviembre de 2007

LOS CINCO PRECEPTOS

Los cinco preceptos son recomendaciones dadas por el Buda con el propósito de que sean vividas por aquél que desee obtener una vida de paz, mientras contribuye a la felicidad de la familia y la sociedad.

Los budistas cumplen con estos cinco preceptos voluntariamente ya que no son mandamientos que deban ser obedecidos por todos sin cuestionar.

Estos cinco preceptos forman la base de una modalidad universal en el aspecto de la virtud del Camino de las Ocho Verdades Nobles cuya práctica es sumamente importante en la práctica budista.


1er Precepto.
RESPETO POR LA VIDA
Evitar matar;
Proteger la vida

Asumo el compromiso de practicar la norma de no tomar la vida.
Por lo tanto, practicaré la compasión protegiendo y beneficiando todo tipo de vida.

Consciente del sufrimiento causado por la destrucción de la vida, seguiré el precepto de cultivar la compasión y proteger la vida humana, animal y vegetal. Estoy decidido a no matar ni injuriar. No permitiré que otros lo hagan ni apoyaré ningún acto que ocasione daño físico o mental.


2o Precepto.
RESPETO POR LA PROPIEDAD AJENA
Evitar robar;
Ser generoso.

Me comprometo a seguir la regla de abstenerme de tomar lo que no me es dado.
(Por lo tanto, practicaré la generosidad compartiendo y obsequiando mi riqueza material y espiritual).

1) Consciente del sufrimiento causado por la explotación, injusticia, robo y opresión, me comprometo a seguir el precepto de cultivar el amor y la bondad para el bienestar de las personas, animales y todos los seres.

2) Practicaré la Honestidad y la Generosidad compartiendo mi riqueza, tiempo, energía, empatía, valor y los demás beneficios, especialmente el don de la verdad, con aquellos que lo necesiten.

3) Estoy decidido a no poseer ni robar nada que pueda pertenecer a otros, incluyendo el tiempo, (llegando tarde o siendo irresponsable en el trabajo). Respetaré los bienes personales y públicos y haré lo posible para que otros no saquen provecho del sufrimiento de algún ser sintiente.

3er Precepto.
RESPETO POR LAS RELACIONES PERSONALES.
Evitar complacer los sentidos;
Ser ecuánime.

Me comprometo a cumplir la regla de abstenerme de tener un comportamiento impropio con respecto a objetos que complazcan los sentidos.

(especialmente el adulterio; de esta manera practicaré la satisfacción y
canalizaré mis energías al desarrollo espiritual).

1) Consciente del sufrimiento causado por una conducta sexual inadecuada, acepto el precepto de cultivar la responsabilidad y proteger la seguridad e integridad de los individuos, las parejas, las familias y la sociedad.
2) Estoy decidido a no involucrarme en relaciones sexuales sin amor, responsabilidad y compromiso a largo plazo. Para conservar la felicidad de otros y de mí mismo, respetaré los compromisos de los demás.
3) Haré todo lo que esté a mi alcance para proteger a los niños del abuso sexual así como prevenir que parejas y familias sean desintegradas por una conducta sexual inadecuada.
4) Consciente del sufrimiento causado por la indulgencia sexual, no daré rienda suelta a mis sentidos de la vista, oído, olfato, gusto, tacto y mente en los placeres sexuales (ej. espectáculos, música, alimentos, sexo) tales que me distraigan del camino de la iluminación.

4o Precepto.
RESPETO POR LA VERDAD
Evitar mentir;
Ser veraz

Me comprometo a seguir la regla de abstenerme de mentir.

(Y otras formas de habla inadecuada, tal que me comunicaré positivamente
y hablaré bien de mis semejantes).

1) Consciente del sufrimiento causado por el habla irreflexiva y la inhabilidad de escuchar a otros, me comprometo a cultivar la regla del habla perfecta y la escucha atenta para producir felicidad y alegría a otros aliviándolos del sufrimiento.

2) Hablaré con la verdad, utilizando palabras que inspiren confianza, alegría y esperanza. Estoy decidido a no regar chismes, criticar o condenar aquello de lo que no esté seguro. Me contendré de utilizar palabras que causen división o discordia en la familia o en la comunidad. Realizaré el esfuerzo de conciliar y resolver conflictos grandes y pequeños

5o Precepto.
RESPETO POR LA SALUD MENTAL Y FÍSICA
Evitar la ingestión de sustancias tóxicas;
Ser precavido.

Me comprometo a seguir la regla de abstenerme de ingerir alcohol y sustancias que causen intoxicación.

(De esta manera estaré más saludable y no infringiré los preceptos de la prudencia)

1) Consciente del sufrimiento causado por un consumo descuidado, me comprometo a practicar el precepto de cultivar una buena salud física y mental en mí mismo, mi familia y la sociedad practicando una alimentación, bebida y consumo cuidadosos.

2) Ingeriré únicamente aquellos productos que conserven la paz, buen estado y alegría tanto del cuerpo y la mente, como del cuerpo colectivo y consciencia de mi familia y la sociedad.

3) Estoy decidido a no usar drogas, tomar alcohol o cualquier otro intoxicante, ni ingerir comidas o productos que contengan ingredientes negativos para que pueda cultivar mayor conciencia, atención y claridad mental. Me doy cuenta de que dañar mi cuerpo o mi mente con estos tóxicos significa decepcionar a mi familia y a la sociedad.

4) Trabajaré para transformar la violencia, el miedo, el enojo y la confusión en mí mismo y en la sociedad llevando una dieta balanceada física y mental. Entiendo que una dieta balanceada es crucial para una transformación y superación positiva en el desarrollo mental de uno mismo y de la sociedad.

5) Este precepto es interpretado algunas veces, o como una total abstinencia de intoxicantes, o como un consumo moderado, permitido mientras no conduzca a un disfrute sensorial o atentado contra la salud o la conciencia. La mejor medida es una abstinencia total lo cual asegura un mejor cuidado en el seguimiento de los cuatro primeros preceptos.

LAS CUATRO VERDADES FUNDAMENTALES

¿Porqué no estamos completamente felices
con nuestras vidas?

¿Cual es la causa de nuestra insatisfacción?

¿Cómo podemos vislumbrar el final de la insatisfacción,
y experimentar la paz verdadera ?

Las Cuatro Verdades Fundamentales contestan
a éstas, y a muchas preguntas más.


Bienvenido a las Cuatro Verdades Fundamentales

Aquí descubrirás las enseñanzas básicas del Buda

¡Que puedas hallar en ellas el Despertar!


¿Qué son las Cuatro Verdades Fundamentales?

El Buda estaba interesado solamente en mostrarnos un camino claro hacia la Felicidad Verdadera. Este se describe en las Cuatro Verdades Fundamentales, las que constituyen el corazón de las enseñanzas del Buda. También se las llama Verdades Nobles porque son enseñadas por seres Despiertos compasivos [de gran nobleza espiritual], y porque la comprensión de estas verdades nos ennoblece. El actualizar estas verdades es la tarea central de la forma de vida Budista, ya que ellas conducen hacia la Felicidad Verdadera.

Las Cuatro Verdades Fundamentales fueron impartidas por el Buda durante Su primer enseñanza en el Parque de los Venados en Isipatana, de la antigua India (cerca de Benares) después de haber alcanzado el Despertar, hace más de 2,500 años. A ésta prédica se la conoce como el Sutra Dharmmacakkappavattana. Todas las enseñanzas que el Buda impartió posteriormente fueron, o una elaboración más profunda de las Cuatro Verdades, o enseñanzas que conducen hacia ellas. El utilizó una gran variedad de métodos habilidosos para instruirlas a gente muy diversa.


¿Porqué hay tanto énfasis sobre el “Sufrimiento”
en el Budismo?

El uso intensivo de la palabra “sufrimiento” en el Budismo, puede producir confusión toda vez que parece significar “gran dolor”. Cuando escuchamos que el Buda dice “la vida es sufrimiento”, nos podríamos preguntar de qué estaría El hablando, ya que los más de nosotros no experimentamos una miseria extrema la mayor parte del tiempo. En realidad, la palabra originalmente usada es el término Pali “dukkha” que significa “que las cosas no marchan completamente bien en nuestras vidas, que hay muchas condiciones insatisfactorias en nuestra existencia”. Siempre hay algo que no encaja bien. “El término “sufrimiento” usado en el Budismo se refiere entonces a todas distintas las clases de Insatisfacción, grandes o pequeñas en general.”



¿Y qué hay acerca de la Felicidad?



Vivir es experimentar un grado mayor o menor de insatisfacción (de sufrimiento en general). El Buda nunca negó que existe alegría y felicidad en la vida. Pero está siempre presente el problema prevaleciente de la insatisfacción, mientras que la felicidad se desvanece siempre rápidamente. De hecho, éste es el único problema de nuestras vidas. Lo que el Buda hace es solamente llamar nuestra atención sobre el hecho de que la insatisfacción es una parte integral inevitable de la vida, y que el sufrimiento es el problema común que todos experimentamos, y al que todos deseamos evitar, y que éste puede ser resuelto con la obtención del Nirvana (Felicidad Permanente).


¿Son Pesimistas las Cuatro Verdades Nobles?


Algunos dicen que el Budismo es una tradición espiritual pesimista que se la pasa hablando del sufrimiento. Esto es definitivamente falso. Pero el Budismo tampoco es una tradición espiritual ciegamente optimista. El Budismo es un camino realista y lleno de esperanza, que enseña que la Felicidad Verdadera para uno mismo es posible a través del esfuerzo personal, ya que cada quien es arquitecto de su propia vida.

Los problemas y dificultades existen ya sea que pensemos en ellos o no. Pero solamente con el reconocimiento honesto de éstos es que es posible resolverlos. El Buda estableció la verdad indiscutible de que la vida está llena de insatisfacción, para luego poder enseñarnos el camino que nos conduce desde ésta condición de insatisfacción hacia la Felicidad Verdadera.

Los referentes de la Virtud están basados en reconocer que todos los seres sintientes desean felicidad y evitar el sufrimiento. La práctica de la Virtud a través del Discurso, la Acción y el Sustento Perfectos, le ayudan a uno a vivir en paz con uno mismo y con los otros en sociedad.

NUESTRAS REACCIONES AL DUKKHA

Por la Dra. Elizabeth Ashby
Bodhi Leaves No. B 26
Reimpreso de “Sangha”, Julio de 1959.

Copyright 1965, 1995 Buddhist Publication Society

BUDDHIST PUBLICATION SOCIETY
KANDY SRI LANKA
* * *

DharmaNet Edition 1995

Transcripción: Eileen Santer
Corrección de Lectura: Jane Yudelman
Formateo: John Bullita
Traducción al Español: Roberto Mendoza
Revisión del Español: Ignacio Beamonte

Se ofrece esta edición electrónica para su libre distribución por medio de Dharmanet de acuerdo a la casa editora

DharmaNet Internacional
P O Box 4951, Berkeley CA 94704-4951


"Ahora monjes, esta es la Noble Verdad respecto al Sufrimiento. El Nacer es sufrimiento, el Envejecer es sufrimiento, la Enfermedad es sufrimiento, la Muerte es sufrimiento, así como lo son la Pena y el Duelo, el Dolor, la Lamentación y el Desespero. Estar enlazados a las cosas que nos desagradan y estar separado de las cosas que nos agradan –eso también es Sufrimiento. El no conseguir lo que uno quiere también es Sufrimiento. En una palabra, este Cuerpo, esta masa multiplicada por cinco que se basa en el apego, eso, es Sufrimiento. Samy. Nik. V.

Aquí, sombría e inflexible, está la Primera Noble Verdad. Entenderla “de acuerdo a la realidad” es el privilegio ganado mediante un gran esfuerzo del Vencedor de la Corriente, como resultado de la contemplación profunda. Pero aparenta ser posible el poder condicionar nuestras mentes intelectualmente de tal manera que, cuando el momento llegue, la Verdad se revelará por sí misma. Entre más conozcamos del Sufrimiento, con mayor claridad veremos el estado de “ser” insatisfactorio en el que nos encontramos y la forma sencilla y directa de aproximación que nos capacitará para encarar al Sufrimiento en sus innumerables manifestaciones.

No existe en español una sola palabra que transmita todos los sentidos del Pali “dukkha”. “Sufrimiento” cumple con su misión bastante bien, de la misma manera que lo hacen los términos “dolor” y “angustia” (“insatisfacción” y “frustración” también. N. del T.). De acuerdo a Evoca, queda por ahí un sentimiento general más profundo, un como “estado de agitación, de inquietud o conmoción en vez de dolor... es el antítesis de la calma inquebrantable.”

Hay tres ángulos diferentes a partir de los cuales se puede considerar la manera en que “dukkha” influye sobre los sentidos.

1. “Dukkha generalizada”. El dolor masivo producto de la guerra, hambrunas y epidemias, que agobia simultáneamente a grandes grupos de la humanidad, así como la dukkha disfrazada, menos perceptible pero común a todos, dependiente de nuestro estado subyacente de inquietud e insatisfacción -los roces y frustraciones de la vida cotidiana y de los estados y emociones que interfieren con nuestra vida interior, la cual, por falta de una mejor palabra llamamos “espiritual”. Como lo dijo San Pablo: “Sabemos que toda la creación ha gemido y penado en dolor hasta ahora.”
2. “Dukkha adventicia o circunstancial”. Este término se refiere a aquella que surge en nuestro campo de percepción, pero que no nos involucra en lo personal: accidentes en la vía pública, el vecino enfermo, como ave atrapada en un zarzal.
3. “Dukkha privada y personal”. Este es el sufrimiento que afecta a cada uno y a todos nosotros de acuerdo a nuestro karma, por lo que para nuestros pobres y pequeños egos es la de mayor importancia. Hablaremos de este tema posteriormente, pero primero consideremos algunas de las reacciones evocadas por la dukkha en general.
1.”Ponerse Anteojeras”. Muchos encuentran desagradable la idea de sufrir y tratan de cancelarla o suprimirla lo más posible. “Soy tan sensible que no “tolero” ni siquiera oír hablar al respecto”; o de manera dura y tajante “Yo no tengo vela en ese entierro”. Aquellos que “nacieron con suerte” o bajo circunstancias afortunadas tienden a ponerse las anteojeras. A éstos, cuando tienen su primer contacto con el Budismo, les repele la idea que la vida es fundamentalmente insatisfactoria; ellos piensan en sus placeres pasados, presentes y futuros, e ignoran las pequeñas frustraciones cotidianas. Una extensión de las anteojeras es la de los “anteojos de color rosa”; quienes los usan piensan “que todo es para lo mejor en el mejor de los mundos posibles”. El “Cándido” de Voltaire es una sátira amarga basada en este tema.

2.”Aceptar Ciegamente”. Característico de animales y algunas razas primitivas que aceptan las miserias de una situación incómoda, o los peligros de la existencia, porque tales cosas son parte integrante de su vida ordinaria.

3. “Rezar”. La reacción de los “fieles” es buscar ayuda sobrenatural. Esto, realizado superficialmente, como pudiera ser en un día destinado para una oración a nivel nacional debido a alguna calamidad, o con una oración hecha por un individuo en apuros. Desde el punto de vista Budista esta reacción es de nula utilidad en el caso de la inexistencia de Dios, y una grave impertinencia en el caso de que exista. Psicológicamente, el individuo podrá reconfortarse al haber transferido su responsabilidad a un poder supremo.

4. “Lamentarse”. Suele suceder cuando se ha perdido un tesoro valioso, o en el caso de dolor por la muerte de alguien muy querido (“¿Dónde estas, pequeño hijo único? ¿Dónde estas, pequeño hijo único?” Majjh. Nik.87). Una manera frecuente de lamentación en Occidente es “¿Porqué habría de sucederme esto a MI? ¿Y cuando no debería haber sucedido? ¿Es que acaso nunca hemos escuchado sobre el Karma?

5.”Refunfuñar”. Un procedimiento inútil; es más esto puede crear nueva dukkha. El refunfuñón reconocido es mal visto y, por consecuencia, evitado por sus conocidos, quienes lo dejan “a cocer en su propio caldo”.

6.”Preocuparse y Agitarse”. Este, uno de los cinco impedimentos, es el Destructor de la Calma. La labor se ejecuta de forma inadecuada y el desafortunado sufridor con el tiempo se desgastará hasta convertirse en una sombra. “Nos preocupamos porque así lo queremos”. Esta es una frase dura pero digna de reflexionarse sabiamente.

7.”Buscar una Cura Instantánea”. “Tengo jaqueca. ¿Dónde está la aspirina?”.

8.”Con Alcohol y Drogas”. “Ahogó sus penas en alcohol y se llevó una tremenda resaca”. “Fuma como chacuaco y no ha mejorado en nada a su tos”.
El Sistema Estatal de Asistencia Social ha tenido tristes repercusiones en lo que respecta a la adicción a “tranquilizantes” y “píldoras mágicas” y en el contrabando de cocaína y heroína. El drogarse puede asumir una forma mental o intelectual como es el uso incesante de la radio y la televisión. La lectura constante de revistas amarillistas, ciencia ficción o novelas policíacas, es otro ejemplo. Este tipo de actividad, principalmente cuando se lee en la madrugada, es más probable que aumente, en vez de disminuir, el stress.

9.”Con Odio y Mala Leche”. Otro Impedimento que se presenta cuando se ha sufrido un daño real o supuesto por parte de otra persona. Un ejemplo común es la “guerra de palabras” que se suscita cuando dos vehículos chocan. La parte lastimada comienza a vociferar, y el otro tonto inmediatamente contraataca, y así, probablemente producto de su estado de shock, incrementan ambos su dukkha. A menor escala es la mala leche engendrada cuando uno se topa con un empleado grosero o cuando te empujan al hacer fila. La tendencia es regresar los empujones o ser sarcástico, y estas pequeñas mortificaciones prevalecen en la memoria durante mucho tiempo después.

10.”Con Venganza” es una extensión mortal del reaccionar con Odio. “Ojo por ojo, diente por diente”. (Terminamos ciegos y chimuelos todos. N.delT.). Los peores resultados son los asesinatos individuales, las interminables disputas familiares con sus “vendettas”. Para un consejo del Buda al respecto vea “La Parábola de la Sierra” Majjh. Nik. 21.

11. “Con Envidia”. “Me reprobaron en mis exámenes finales, pero ese desgraciado de fulano ¡Se está llevando una mención honorífica!”. Y así continúa en todos los ámbitos de la vida. Hay una forma de envidia a la que debemos de eludir y tener especial cuidado los seguidores del Dharma. Esta se presenta cuando nuestra propia práctica no va bien, y escuchamos de alguien quien ha hecho “avances” en la suya. Si no tenemos cuidado, nos mortificamos, nos desalentamos, con resultados desastrosos. ¿Acaso alguien susurra “Mudita– regocijo empático, alegría compartida?” Esta debería ser la reacción.

12. “Con Histeria”. Este tipo de reacción es muy interesante. Torrentes de lágrimas, arranques de groserías y el romper platos son mal vistos por la sociedad, pero en realidad tienen un efecto catártico: una vasta acumulación de emoción es liberada en muy corto tiempo y cuando los sufridores vuelven a sus sentidos, se sienten mucho mejor por haberla soltado. (Habrá que preguntar a los demás como se sienten. N.del T.)

13. “Disfrutando el Sufrimiento”. La peor manifestación es el sadismo, el cual, afortunadamente, es raro. Existe, sin embargo, un deleite en los espectáculos que muestran el sufrimiento de otros, como los combates de gladiadores en la antigua Roma, las corridas de toros, y aquellos deportes que involucran serios accidentes. Estas situaciones otorgan emociones a los espectadores, quienes satisfacen su hambre de sensacionalismo.
El Drama Trágico de la Grecia antigua fue diseñado con un propósito meta diferente: el de despertar Piedad y Terror en el público. El efecto tenía la intención de ser catártico: al presenciar dukkha en una escala olímpica, los espectadores cobraban un sentido de proporción y eran purgados de sus propias emociones. El efecto puede ser bastante atemorizante; en una ocasión, una traducción de “Las Mujeres Troyanas” de Eurípides, presentada en un teatro inglés, conmovió hasta las lágrimas al público. La reacción fue una mezcla extraña de dolor y exaltación. En una forma más sutil se puede disfrutar de la dukkha personal, con la sensación de ser un mártir. Y esto es posible porque si uno es capaz de grandes sufrimientos, entonces se eleva por sobre el resto de la manada de insensibles. Esto es como una vanidad en grado superlativo.

14.”Capitalizando el Infortunio”, como en el caso de los enanos, “la maravilla sin brazos” y los gemelos Siameses, quienes se ganan la vida exponiendo sus deformidades a la vista del público. Un ejemplo degradante de lucro con el infortunio de los demás es el caso del mendigo español que exhibe las piernas deformes de su propio hijito. Un ejemplo menor de esto es el deseo de sacarle ventaja a una aflicción propia como cuando un ciego o minusválido se avientan contra un flujo de tráfico porque saben que todos cederán a su paso. ¿Y acaso, algunos de nosotros no hemos hecho el intento de prologar un período de convalecencia?

15. “Tirando la Toalla (Moha)”. Algunas veces pareciera que el ego ya no puede mas contra la vida; como que avienta la toalla, y el sufridor se trastorna mentalmente. Cualquier forma de desorden mental puede ocurrir; y el paciente tiene la dudosa bendición de ser liberado de sus responsabilidades. Otro tipo de esta reacción ocurre en la gente que, cansada de las asperezas y monotonía de la vida, rehúsa levantarse de la cama después de una enfermedad. Y allí se quedan, año tras año, contentos de pasar el resto de sus vidas como parásito sociales.

16. “Somatizando”. El Dukkha, que siempre asociamos con alguna emoción, se manifiesta físicamente de numerosas maneras. Las malas noticias repentinas se presentan como un golpe en el estomago, y en tiempos de estrés hay un sentimiento general de peso en el abdomen; la preocupación continua llega a producir problemas gástricos. El susto puede encanecer el cabello en cuestión de algunas horas, y el miedo, ahora, como en el tiempo del Buda, puede “erizarnos los pelos”. (Dig.Nik. 1.2). La sudoración es otro fenómeno asociado con el miedo y el nerviosismo, como también lo son las palpitaciones. “Se me detuvo el corazón” es una expresión que indica un estado de alarma. Cuando surge la rabia como resultado de un suceso desagradable, son muy comunes los cambios circulatorios: el enrojecimiento y hasta el amoratamiento de la cara; y hasta hay una “rabia blanca” que es aún mas devastadora.

17. “El Suicidio”: el último recurso del angustiado. A los ojos de las iglesias de occidente, éste es un “pecado mortal”; la ley lo percibe como un delito, y el público cree que se debe a cobardía o demencia. Los Estoicos tenían otra opinión: “Recuerda que la puerta se mantiene abierta. No tengas más miedo que los niños; y al igual que ellos, cuando estés cansado del juego, grita “Ya no quiero jugar”. Aun así, cuando este sea tu caso, grita “ya no juego”, y parte. Pero si te quedas, no te quejes” (Epictetus]. Para el budista, el suicidio es un grave error porque este es un acto que produce karma, y debido a su violencia, producirá alguna forma violenta de karma en una vida futura. La única excepción es el Arhat, alguien perfecto cuyo karma ha dejado de operar; el podrá terminar con su vida cuando y como quiera.

Esta es una lista formidable aunque incompleta; la reacción más obvia ha sido omitida. ¿Podrán los lectores mismos proporcionarla? Al escarbar en este lamentable catalogo, el escritor quedó horrorizado al descubrir cuantas de nuestras reacciones al dukkha proceden de las Tres Raíces del Mal: Avaricia, Odio y Autoengaño.

Sin embargo quedan varias reacciones que en su mayoría son saludables.

1. “Paciencia”. “El Señor da y el Señor quita. Bendito sea el Señor”. Esa es la resistente paciencia del “fiel”, y peligrosamente es una aceptación casi ciega. En el Budismo la paciencia es una virtud positiva que elimina algunas lacras o “Asavas”. Las incomodidades físicas, dolores y lesiones menores, y las “conversaciones irritantes”, son cosas que deben tomarse con calma, sin quejas ni mala voluntad, y hasta sin el deseo de estar en una mejor situación (Majjh. Nik.2.)

2. “La Heroica”. ¡“Maldice a Dios y muere”! Este es el desafío del Destino en la persona de la Omnipotencia,
“Bajo los golpes sangrientos del Destino
Mí cabeza sangra, pero no se doblega”.
Orgullo, “puro orgullo” pero sin codicia. Un heroísmo muy diferente es aquel con el cual el ciego y el minusválido luchan recuperar una existencia útil y el de la valentía no reconocida de las mujeres que lidian con “res angusta domi’’(“las angustias cotidianas de la casa”, la mezquindad, pequeñez y la amargura que implica la vida doméstica). Se puede decir que la reacción heroica es necesaria para todos nosotros; solo aquellos discípulos que poseen el Ariyan o espíritu heroico, podrán permanecer firmes.

3. “La filosófica”. “¡Peores cosas se suscitan en alta mar”! “Todo será igual dentro de cien años”. A un nivel mas elevado Lady Mary Wortley Montague le escribió al Papa: “Estemos contentas -lo que es la única filosofía-, de nuestra oportunidad de nacer en este vil planeta, dónde podremos no obstante -gracias a Dios- encontrar mucho de que reírnos, aunque poco que aprobar”. Para “casualidad” leamos el karma, pero mantengamos la risa (es este uno de los puntos mas “vendibles” del Zen). El humor, por estar al tanto de las incongruencias de la existencia, es en realidad un sentido de la proporción. Debería ser posible verse a uno mismo, en el esquema general de las cosas, como de menor importancia que una solitaria arrastrándose a lo largo de Piccadilly, en contraste con el resto de Londres.

4.”La Creativa”. Los poetas, en compañía de artistas y músicos, encuentran a menudo que su mejor trabajo se lleva acabo cuando están sufriendo de estrés. El Dukkha se puede entonces mantener bajo control, y servir en realidad un propósito útil. Esta reacción ocurre en personas menos exaltadas, quienes en vez de lamentarse, tienen la voluntad de levantarse y hacer algo al respecto. Este es el comienzo, en una forma muy modesta, de la virtud de la Energía.

5. “La Compasión”. A esta época se la refiere como la de la avaricia y el egoísmo. Pero cuando surge la dukkha adventicia o circunstancial, la de tipo espontáneo, hay una respuesta inmediata. Un severo percance férreo o un choque vehicular, inspiran la decencia fundamental del ser humano; se ofrece auxilio sin considerar recompensa ni gracia alguna. A los enfermos y a los ciegos les sorprende la cantidad de personas que les ofrecen su mano. Pero por el contrario, las señales menores del sufrimiento pasan desapercibidas. ¿Quien le tiene compasión a los gruñones, a los pesados, y a los pobres tontos a quienes consideramos inferiores a nosotros? Estas personas, a las que tenemos aversión, tienen la misma necesidad de compasión. No estamos obligados a buscarles con el propósito de hacerles el bien, pero, cuando estos cruzan nuestro camino, podemos cuando menos tratarles con cortesía. Finalmente, existen ocasiones en que deberíamos tener compasión de nosotros mismos, en especial con nuestro propio cuerpo “rupa-kkhandha”, “el hermano asno,” el que tiene que cargar con el peso de todas las demás “khandas”.

6. “Dukkha Personal”. “Dónde nuestro corazón conoce su propia amargura,” es nuestra herencia ineludible. Desde la más temprana edad nos hemos ocupado con la “realización del YO y lo MIO” hasta habernos convencido que “YO” soy el eje alrededor del cual gira el universo entero, es decir, que el “samsara” mismo gravita: nuestro sentido de proporción se pierde por completo. ¿Les importa a los Marcianos -si es que existen- que a Menganita la haya bateado su Fulanote?, ¡“Pero a MI, si!” es la respuesta inmediata de Menganita. Y para ser prácticos, a las personas cercanas a ella si les interesa la manera en que la infortunada reaccionará. Ella podría, por ejemplo: a) aventarse al agua, b) ingresar a un convento, c) continuar con su trabajo y dejar de lamentarse, o, d) empezar a escribir poesías.

Hay varios aspectos de sufrimiento personal que nos pega a todos tarde que temprano. Los más destacados de éstos son:

1. “El dolor y la enfermedad”. “Ni a la muerte ni al dolor hay que tenerle miedo, sino al miedo a la muerte y al dolor” (Epictetus). El dolor en sí es un problema extraordinario. Sabemos que en muchos casos es una señal de peligro que indica que alguna parte del cuerpo no está funcionando, y pensamos que el dolor se percibe en el momento en que aparece una lesión o enfermedad. Este no es el caso, ya que el dolor es asunto de la conciencia, y este se percibe por la “mente” donde se produce una reacción emocional. Esto está tan arraigado que no reconocemos su naturaleza emocional, y consecuentemente no la etiquetamos. Personalmente pienso que es una mezcla de auto-compasión, resentimiento y miedo, todos estos que surgen de la “dosa”, “La Malévola Raíz del Odio”. Ciertamente sabemos por la experiencia que un dolor desgarrador produce un estado mental de miseria pura y ciega. Un argumento contundente de que el dolor es emocional se puede observar en los resultados de una inyección de morfina. El paciente que ha recibido tal inyección observa frecuentemente un fenómeno curioso: el dolor “sigue allí”, ¡pero le importa un reverendo cacahuate! La morfina ha actuado sobre el centro emocional en el cerebro y lo ha cubierto a tal grado, que la auto-compasión, el resentimiento y el miedo, han desaparecido.

Este elemento emocional explica la manera tan variada en la que las personas reaccionan al dolor. Una lesión aparentemente insignificante puede predisponer a alguien a la respuesta de tipo emocional, mientras que aquellos cuyo temperamento es flemático o filosófico apenas si dejan escapar un aullido o una imprecación. La intensidad del dolor experimentado depende claramente de la conciencia de cada individuo. La conciencia perfeccionada del Arahant está mas allá de ambos, el dolor y el placer; la vida emocional es controlada de tal manera que la persona está conciente de ambos sentimientos, pero no le “importan” ninguno de los dos. Esto sugiere que un enfoque objetivo a nuestros propios dolores disminuirá nuestro sufrimiento. El análisis del proceso entero, de “pe a pa”, ayuda a retirar de la mente el sentimiento verdadero, y por lo tanto disminuye las reacciones emocionales. La extraña noción de que el soldado “muerda la bala” no es una mera ocurrencia, ya que si se concentra en la bala no se puede concentrar simultáneamente en el dolor. Lo que probablemente sucede es que la mente oscila con increible velocidad entre las dos ideas; el dolor aún está allí pero puede ser reducido a dimensiones tolerables.

Se aplica la misma actitud objetiva a la enfermedad. Así como el dolor, la enfermedad también entorpece en funcionamiento mental. La práctica del Dharma es obstruida y el enfermo se desalienta y avergüenza.
“Por lo tanto, padre de la casa, es así como debes de entrenarte; aunque mi cuerpo esté enfermo, mí mente no estará enferma”. De esta manera, padre de la casa, deberás de entrenarte”. (Algunos dichos del Buda: Pág. 132.)

Por lo tanto, las reacciones correctas al dolor y a la enfermedad, son la Resistencia y el Valor heroico.

2. “Apegos”. Aunque el apego a las cosas puede constituir una amenaza, el apego a las personas produce un mayor martirio que todo el resto de nuestro infortunio en su conjunto. Hay una Sutra muy importante sobre ‘El Nacimiento de los Afectos” (Majjh. Nik., Vol. II no. 87) que enfatiza el dukkha producto de las relaciones personales. Crecemos en la creencia que en el amor humano yace nuestra mayor felicidad. Y asó lo es para la gente común. Entonces, ¿porque todo este alboroto sobre duelo, penas, sufrimiento, lamentaciones y desespero? La respuesta nos confronta con uno de los hechos básicos de la existencia: “anicca” o la impermanencia. El amor es una cosa condicionada -así como surge también cesa. Es difícil darse cuenta que el amor, aún en su forma mas idealizada, es en realidad una manifestación de “tanha” o el deseo. Nos aferramos a ese amor buscando seguridad, comprensión, satisfacción –de apaciguar nuestra “angustia primordial”. Y por un instante podemos llegar a experimentar todo esto y creer de manera engañosa que el enigma de la Esfinge ha sido resuelto. Pero esto no es así.

Dos cosas deben entenderse respecto a todos los apegos; la primera es la Muerte. La espada de Yama se lleva a las mascotas, los niños, los amigos y amantes, y nos quedamos, nos quedamos para envejecer. Esto, en términos humanos, es una tragedia, pero es un final “aseado”. La segunda, la Desilusión que aparece en cuanto el glamour del contacto inicial ha pasado, se ha desgastado. Nos percatamos de “cambios y diferencias” en el objeto de nuestro afecto, y aparece un deterioro en la relación. Y este puede ser tan grave que el apego puede romperse, fragmentarse, dejando en muchos casos pena y amargura acompañadas frecuentemente de un sentimiento de vergüenza. En casos extremos el amor se convierte en odio. Esto sucede cuando el que odia piensa que ha sido engañado; se odia a si mismo por haber sido un tonto, y es este odiarse a si mismo el que se proyecta sobre el otrora ser amado.

Alguna forma de “cambio y diferencia” “debe” ocurrir y ocurre pues en todos los casos, por el hecho mismo de que nosotros estamos cambiando constantemente. Las amistades duraderas y los amores de toda la vida sí ocurren porque las partes involucradas de alguna manera, conciente o inconscientemente, van adaptando su comportamiento a la circunstancias cambiantes, y al hacer esto, se modifican a si mismos en la dirección correcta.

El cínico se preguntara: ¿Entonces, porque amar, si de todas maneras el resultado final siempre es dukkha? Bueno, porque, mientras permanezcamos no iluminados, seremos propulsados hacia él por la fuerza impelente de nuestro karma; ésta es una experiencia necesaria. Nunca entenderemos lo que es “metta” realmente, a menos que, en ésta o en otra vida anterior, hayamos experimentado las altas y bajas del amor humano. Metta, que es el amor en un plano que transciende al yo, irradia al mundo entero, mientras que el amor humano solo puede glorificar dos bultos de khandhas durante un tiempo limitado. “Cuando fuere, donde fuere, y la que fuere, si se encontrase la felicidad, ésta pertenece a la felicidad.” (Majjh. Nik.Vol. II no 59.)
El Buda, aunque enfatizara el dukkha, nunca prohibió ni negó la felicidad. Su enseñanza observó la felicidad del mundo sensorial, y condujo hacia la felicidad que se puede derivar de la práctica del Dharma. Mas allá de esto, hay una felicidad “que es mas excelente y exquisita”, conocida solamente en los estados trascendentales.

3.”Envejecer”. Estrictamente hablando, el envejecimiento empieza en el mismo momento de la concepción. Un bebé en la agonía de la dentición experimenta ya el sufrimiento debido al envejecimiento, y así también los adolescentes durante la pubertad. Pero las penas de la edad avanzada son las más obvias. Los cambios corporales pesan más en aquellos que fueron apuestos, pero menos en los poco agraciados o feos. Hay una fastidiosa reducción de velocidad de las actividades físicas; sólo se puede uno desplazar “en segunda”. Existe el tedio por el abundante ocio ocupado por muy pocos intereses. Esto ocasiona en algunas personas una rebeldía salvaje -“¡Odio la vejez!” Claro que esta es una reacción inútil que solo intensifica el sufrimiento.

La vejez es un etapa de limitaciones, pero pudiera ser, y de hecho debería ser, un período de oportunidades. Las trasnochadas, conducir el auto, los viajes intercontinentales, y aún la jardinería, han desaparecido para siempre. Estos y otros placeres similares son cosas materiales; pertenecen a la existencia “samsárica”. Deben desaparecer, pero horita tenemos la oportunidad de dejarlos ir voluntariamente, concientemente, pero sin repelar. Este es el momento para romper con los viejos hábitos, para darse cuanta de que el vivir es tan solo otro hábito, y prepararnos para romper con eso también. Aún más, es una oportunidad para percatarse y para romper con el aferramiento, es un período para dejar de acumular, y empezar a deshacerse de posesiones superfluas.

4. “Muerte”. Es imposible mientras estemos con vida tener una reacción hacia la muerte misma; solamente podemos reaccionar hacia el pensar en ella. Al momento de describir todavía se trata de un evento que pudiera suceder dentro de veinte años, o ésta pudiera ocurrir dentro de los próximos veinte minutos. Nuestro pensamiento brinca hacia el otro lado de la muerte: ¿Qué sucede después de ella? Aquí nos topamos con ideas que varían de acuerdo a nuestra educación y nuestros estudios posteriores.

“Descanso después de la faena,
Puerto después de mares tormentosos,
Muerte después de la vida,
Satisfacen enormemente.”

Muy bonito; muy bonito en verdad, pero equivocado probablemente. Mientras “Yo” quiera ser “Yo” (y un buen tiempo después de esto), “Yo” se sumergirá de nuevo en el samsara, al estado esencialmente inquieto en el cual “Yo” vivo ahora. ¿Un renacimiento animal? ¿En uno de los purgatorios, o en un mundo deva? No lo sabemos. Ni tampoco sabemos cuanto tiempo será, de acuerdo al tiempo como lo conocemos antes de que ese renacimiento ocurra. ¿Podrá la conciencia, habiéndose provisto de un cuerpo mental, o “cuerpo de deseo” funcionar todavía en el intervalo entre la muerte y el renacimiento? El Libro Tibetano de los Muertos dice mucho respecto a el Bardo, o Estado Intermedio, pero el Canon Pali no hace ninguna mención al respecto; tales especulaciones fueron puestas a un lado como “puntos de vista retorcidos, desquiciantes, y especulativos, como los desenfrenos de puntos de vista especulativos”. El Buda no se metía con puntos de vista.

“Que el futuro sea.” Nuestra incumbencia es con el Aquí-Ahora. La muerte es sufrimiento porque pone fin a las oportunidades que ahora tenemos, como seres humanos, para el estudio y la práctica del Dharma. Nos es por tanto provechoso cultivar un sentido de urgencia en lo que concierne a la muerte. Paradójicamente, a la edad de los setenta años la muerte parece tan lejana o quizá aún más que a los diecisiete. Los ancianos tienen la costumbre de vivir ya tan arraigada que no pueden concebir la idea de hacer otra cosa. Les molesta ser perturbados: la muerte no solo les perturbará, sino que les arrancara de su legítimo ambiente. Ellos lo resienten: el “Yo” sin su vestimenta convencional hace que se sientan tan desnudos. El cielo Cristiano tiene muy poco atractivo para el Cristiano común porque equivale a lo Desconocido.

Muchos jóvenes responden al pensar en la muerte de una manera enteramente diferente: “Morir será una gran aventura.” Esta es la reacción Heroica de los jóvenes, y de los jóvenes de corazón.

Erasmo, el mayor erudito de la Reforma religiosa del siglo XVI, escribió un tratado sobre El Arte del Buen Morir, o Como Lograr una Muerte Buena. El sostenía que el arrepentimiento en el lecho de muerte y el Rito de la Santa Iglesia no servían de nada. Para lograr morir bien, un hombre tenía que vivir bien en el más amplio sentido de la palabra. Esto es una doctrina sensata. Para nosotros significa Moralidad, Concentración, y Sabiduría Intuitiva aunados al sentido de urgencia.

"Ahora esto monjes, es la Verdad Noble respecto a la cesación del sufrimiento. En verdad es este el Noble Sendero Octuple, esto es: La Visión Correcta… LA ATENCION CORRECTA, la Contemplación Correcta”. (Las Correctas: Visión, Pensamiento, Palabra, Acción, Sustento, Diligencia, Atención, Concentración. N.delT.)

Los estudiantes bien entrenados en la Atención Despierta, pueden sobrellevar la dukkha de una manera muy diferente del resto de nosotros cuyas mentes se encuentran todavía en la etapa del “Simio embriagado”. Nuestros “sufrimientos” revolotean a nuestro alrededor como mosquitos atosigantes; cuando el sufrimiento es severo, nuestra propia Conciencia es totalmente sobrepasada por la AUTO-COMPASION, que es una reacción tanto lodosa como enlodante. Nuestro sentido de la proporción se pierde, y hacemos que las cosas empeoren para nosotros mismos imaginándonos una serie de desenlaces desagradables que pudieran surgir en el futuro. Si, cuando nos encontremos en este trance de pena, nos detuviéramos y examináramos y tamizáramos nuestras reacciones a la situación, que generalmente son mixtas, nombrando por turnos a cada, sean estas saludables o no, estaremos practicando Concienciación o Atención, en cuanto a Estados Mentales concierne, una rama muy importante de la Atención Correcta. Esta es una práctica muy saludable porque la mente se aleja de la dukkha misma, y se concentra en algo verdaderamente útil.




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